Hace día y medio se ha producido en España la gran noticia del siglo: han detenido a la Pantoja.
Una podría pensar que las autoridades españolas han perdido el oremus, ¿es que ahora van contra las esencias patrias de la copla y la mantilla española? ¡Maldito ZP! ¡De él es la culpa, ha dirigido la operación desde la misma cueva, Marbella! ¡De él partieron las consignas a la policía, al juez y al fiscal! ¡ZP es un sindios! ¡Que se revuelvan en sus tumbas Quintero, León y Quiroga!
Al tiempo que el hecho se producía, he escuchado a políticos con carné de político hablar del caso. Concretamente uno, reconocible por el tamaño y posición de sus orejas a ambos lados de su cara, ¿de qué me suena el tipo?, ha dicho... "Isabel Pantoja en la cárcel y de Juana paseando por la calle".
Este "señor" de las orejas de soplillo ...¿no es el mismo que dirigía algo que tenía que ver con la seguridad cuando ocurrió el atentado del 11-M? ¿No es el mismo que ha mentido en los días posteriores y durante más de tres años respecto a la autoría del comentado atentado? ¿Qué hace este "señor" sin dimitir de todos sus cargos despues de todo lo que está cayendo con respecto al juicio del 11-M?
Si no fuera porque yo no me quiero marchar de mi patria, sería como para comprar un billete de ida sin vuelta al último rincón del planeta y dejar este país de pandereta, en el que cada día aparecen noticias que revuelven lo que de íntegro aún retiene el ciudadano común.
Que en el día en que la noticia debería ser lo que se proponen los responsables de la mayor vergüenza nacional, los que ayudaron a tapar precisamente la responsabilidad de los políticos que gestionaron ese desastre, los que han mentido día tras día por negarse a abandonar el primer plano político y nos obligan a seguir viéndoles la cara y escuchar su verborragia chapucera..., ésos que con descaro y cinismo han convertido la legislatura en una bronca barriobajera... se conviertan en defensores de una cooperadora por solidaridad (al menos) de la mayor corrupción municipal y personal española... es lo último que me faltaba por escuchar.
Que hagan política de navajero, trufada con pandereta y que haya periodistas a los que yo consideraba conservadores pero serios, tipo Carlos Mendo, que les siga el juego ridículo de mezclar churras con merinas... ¿dónde quedó el sentido común? ¿Por qué quieren convertir España en un enorme abrevadero para ovejas? ¿Por qué no nos tienen respeto a los españoles?
Y los medios a los que el PP boicotea, con miedo a quedar descolgados de la "gracia del día", siguen el juego de la gran noticia: la Pantoja a la trena, qué barbaridad... Cientos de miles, millones de personas, trabajan en España por 1000€ y todos se conduelen porque una folclórica arribista, arrimada siempre al sol que más calentó, cantando (muy bien por cierto) las alabanzas de la ultraderecha más rancia y corrupta, merece más espacio televisivo, más líneas en los periódicos, más minutos radiofónicos, que la auténtica noticia del día, que es la intolerable petición de los peritos para exhumar los cadáveres de las víctimas del atentado del 11-M.
¿Los españoles se merecen ésto?
Ayer vi la carita de Pilar Manjón en una declaración en la tele. Ahora quieren desenterrar a sus muertos para buscar lo que por ninguna parte aparece, en una vuelta de tuerca más de la infamia.
No sé que pensar ya de los que se dicen personas humanas y cada vez se sumergen más en la cloaca que tienen por alma.
Que sigan tirando de ese hilo, que rompan la madeja hasta extremos milimétricos..., lo único que consiguen con ésto es que muchos no entendamos el por qué algunos siguen vivos mientras quien no mereció morir se revuelve en su tumba por la indecencia de quien no parará nunca de vomitar rencor.
Solo espero que el juez que dirige en la Casa de Campo el juicio de la vergüenza, ponga en su lugar a los que no conocen el límite y sus palabras sirvan para escarnio de quien en vez de corazón tiene en su pecho una trozo de piedra carcomida.
Quieren volver a matarnos a todos...
Escuchando ayer las declaraciones de los testigos, implicados de manera integral en la gran tragedia del 11-M, oyéndoles contar su experiencia y su gran dolor, que no hay quien consuele, acompañándoles en sus peticiones, que son símplemente una mínima reparación a la gran injusticia que vivieron y viven, como es que los condenados que salgan de este juicio cumplan íntegras las condenas y que los responsables políticos paguen por todo lo que hicieron tras el atentado y durante los tres años que le han seguido. Y sobre todo pidiendo RESPETO a todos los que están pisoteando la dignidad y la memoria de sus muertos, a todos aquellos viles cobardes que desde los medios de comunicación, como la COPE, que para más vergüenza pertenece a la Iglesia, o a los indeseables que, continuando la indignidad de los responsables políticos y azuzados por sus proclamas, agreden a los deudos de los muertos mediante correos infames y frases indignas de un ser humano...
... no me extraña que el juez se sintiera especialmente emocionado, los defensores de los supuestos asesinos y cómplices lloraran... me figuro que por tener que ejercer la defensa de esas alimañas, y que todos los espectadores que seguimos esta parte del juicio histórico de la Audiencia Nacional, contempláramos sobrecogidos el valor y el ejemplo que han dado estas personas que no se merecen lo que les pasó y aún tienen que soportar.
Todo ciudadano español con un poco de conciencia debería exigir la inmediata dimisión de los responsables políticos: Acebes, Rajoy, Astarloa, Diaz de Mera... porque es lo más duro que ahora tienen que afrontar víctimas, familiares, amigos y simpatizantes del 11-M: seguir viéndoles las caras a todas horas y seguir escuchando su gran mentira, para oprobio del género humano.
Hay que tirar de hemeroteca ya. Tenemos que poner en la red y en cualquier medio de comunicación que no sea correa de transmisión del PP la verdad de esos tres días.
Ahora dice Acebes, como no podía ser de otra manera, que el dijo desde el primer momento que fueron los islamistas, que nunca habló de dinamita y etc, etc...
¡Es que hay que tirar de hemeroteca! Las palabras se las lleva el viento, pero lo que está grabado en radio y televisión no se lo lleva nadie. Hay que ponerlo mil veces porque es una desgracia para los españoles que exista un elemento como Acebes que siga mintiendo con la mayor desfachatez y provocando la bazofia que estamos viviendo, con la extrema derecha demostrando sus habituales formas, faltándole al respeto a las víctimas del 11-M y a sus familiares y faltándonos el respeto a todos nosotros. Como no les paremos ahora, luego va a ser tarde: hay miles de ejemplos en la historia de los pueblos que no controlaron a sus nazis particulares.
No podemos permanecer indiferentes ni tibios. Todos los políticos implicados en la GRAN MENTIRA deben dimitir, desaparecer. Tenemos que dejarles de ver las caras. Y todos los que se dicen demócratas dentro del Partido Popular tienen que obligar a esos líderes casposos y peligrosos a retirarse, si quieren alguna vez tener el respeto de la mayoría de los españoles.
NUNCA hubiera imaginado que mi vida iba a convertirse en lo que ha sido desde el 11 de marzo del 2004. Nunca hubiera imaginado que tres años después las cosas estarían tan mal. Nunca me creí aquello de que todos íbamos en ese tren. Hoy menos que nunca. Las páginas de los periódicos, las firmas de ciertos periodistas, por desgracia, me dan la razón.NUNCA pedí estar donde estoy. Nunca me he creído con más derechos por ser víctima. Nunca me he considerado más autorizada para expresar mi opinión que otra persona. Nunca he pretendido ser jurista. No permito que aquellos que tenían el poder de hacer cumplir las leyes pretendan ahora culparme de no querer redactarlas. Los que se manifiestan estos días en mi nombre y el de otros como yo jamás me han preguntado lo que pienso o lo que siento. Si quieren mi protagonismo les cambio el sitio. Pero con todo. Les ofrezco también mi sufrimiento.Aquien pueda interesar le diré que por tercer año consecutivo el 11 de marzo lo paso fuera de España. Porque hay una parte de esta España tan unida, tan decente, tan de gentes de bien que a veces duele y avergüenza demasiado, que pregunta muy poco, que escucha mucho menos, que hace demasiado ruido y que no se interesa por cuidar a quienes tienen la indecencia de decir que representan.NUNCA he dado permiso a nadie para hablar por mi boca, para llorar por mis ojos, para decir cómo debo sentirme. Por eso me da tanta vergüenza que unos u otros intenten aprovecharse de la debilidad debilidad de la víctima. Por eso, además de al dolor de una pérdida, me enfrento a la rabia de saber que somos juguetes en manos de quienes tuvieron el poder de haber evitado tantos asesinatos y tantos intentos de asesinato. Juguetes para jugar a su juego de buenos y malos.NUNCA he permitido que ningún político hable en mi nombre, o me hable de héroes, o me dé palmadas en la espalda. Hoy tampoco. A quien pueda interesar, soy una persona normal, tengo 29 años, lucho cada día por mantenerme fuera de este circo; sueño con que algún día se olvidarán de nosotros, dejarán de aprovecharse de nuestra desgracia, de escupir en nuestras heridas para hacerlas sangrar y ofrecernos la pomada-que-todo-lo-cura.A quien pueda interesar, no soy solo una víctima del terrorismo, como cualquier otra persona tengo una vida compleja, con problemas y alegrías. A mi dolor por ser víctima, a veces se le añade el ser mirada solo como víctima. A quien pueda interesar, tengo familia a la que quiero y me quiere, también tengo amigos. Ellos son quienes me escuchan, quienes me conocen, quienes me preguntan, quienes me consuelan, quienes me hacen reír, quienes me respetan, quienes nunca han osado aprovecharse de mí, quienes nunca me han vendido por un precio tan bajo. Ellos son los que sufren conmigo si me hacen daño y son felices cuando sonrío. Ellos son los que llevan conmigo tres años en este tren.
Esta carta ha aparecido publicada en El Periódico, redactada por una mujer que quedó viuda el 11-M. No necesita más comentarios. Solo decir que ojalá la leyeran los dirigentes políticos que no tuvieron la decencia de acordarse de ellos el sábado.