Author: Blanca
•8:15
Maripuchi ha tenido a bien endosarme un nuevo meme, pero este me pone también a mi... veamos la destrucción familiar bendecida por la Iglesia, porque todos sabemos que hay desestructuraciones familiares de primera y luego viene todo lo demás...

- Duques de Lugo: La familia real que se desestructura bien, bien desestructurada está.

- Los millones de hijos de la Duquesa de Alba: Unos se separan, otros se anulan, otros tienen una visión distinta de la sexualidad... pero como apenas salen en las revistas y en la tele, no dan mal ejemplo a la sociedad...

- Las hermanas Koplowich: Son muy religiosas ambas, pero están anuladas por la Iglesia, me figuro que a cambio de muchos "minolles", así que todos contentos.

- Rodrigo Rato, antiguo ministro de la cosa, buen conservador y separado, comme il faut. ¿Qué dira la Iglesia de sus pobre hijitos desestructurados?

- Juez Grande Marlaska, Vaya, vaya, tan conservador y tan casado con un hombretón como el mismo, oiga... ¿valdrá esa familia para los obispos?

Por supuesto estos son los que se me ocurren a bote pronto. Hay miles, oiga, pero como lo oyen...

Por supuesto que no pongo aquí los que no se separan pero tienen esa "familia" típicamente católica: mujer en casa, montones de amantes fuera... pero eso sería otro meme y seguro que a la Iglesia es lo que le va... los curas saben mucho de sus "asuntillos" propios: celibato, pero con el ama del cura en casa y sus líos de faldas, pantalones, niños y cualquiera que se mueva en su entorno.

¡VIVA EL CINISMO Y LAS CAENAS!

Le paso este meme a Rue Madeleine, que seguro que nos va a ilustrar, a mi Antonio Parra, que por su trabajo debe saber un webo de la cosa y a Valín, para que trabaje un poco en este asunto bloguero, que está muy poeta, pero muy vago y nos dará su visión asturiana del asunto.

Actualización: Mi marido, que es un crack, me acaba de iluminar con el caso contrario: el "estructurador", al menos de moral, que es muy bien visto por el episcopado....

- PEDRO J. RAMÍREZ... de profesión sus mentiras, sus infundios, sus ligueros... creo que no le queda mandamiento que transgredir...enfín, todo un ejemplo de la moralidad que los obispos españoles tienen en muy alta estima, engalana la emisora episcopal con su presencia constante y sirve de ejemplo para cualquier persona humana y decente que se precie... eso sí, su santa esposa no se ha divorciado de el despues de tanto... todo un ejemplo de aguante cristiano... ¿éso es lo que la Iglesia quiere para salvar el sacrosanto matrimonio?... parece ser que sí...
|
This entry was posted on 8:15 and is filed under . You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

31 comentarios:

On 3 de enero de 2008, 9:28 , Maripuchi dijo...

Ainsssss, que no me había acordado yo de Grande Marlaskaaaaa....

 
On 3 de enero de 2008, 10:13 , M.Angel dijo...

Me permito añadir al insigne Francisco alvarez Cascos, ¿ cuántos divorcios lleva?, ¿que opína la "santa" madre iglesia?.

 
On 3 de enero de 2008, 13:41 , Gonover dijo...

Como abogado, tengo conocimiento del procedimiento de nulidad eclesiástica.

El coste aproximado es de 600 euros por todo el proceso, y vale lo mismo seas rico, famoso o no lo seas.

Existe, igual que en la Justicia ordinaria, el beneficio de "gratuito patrocinio". Es el equivalentea la justicia gratuita.

Suelen ser un 30% de los casos los que se tramitan a costa totalmente de la Iglesia, acreditando la insuficiencia de ingresos. Un porcentaje mayor que los casos de justicia gratuita en la justicia ordinaria.

Aproximadamente se tramitan otro 20% con un coste del 50%, es decir, de unos 300 euros.

Por otro lado, la intervención de abogado y procurador no es preceptiva.

Conclusión: es bastante más barato que un proceso de divorcio o separación, en donde sí es obligatoria la intervención de procurador y letrado.

 
On 3 de enero de 2008, 14:41 , Blanca dijo...

¿Estamos hablando también del divorcio exprés?

Lo que me resulta difícil de tolerar es el cinismo, la doble vara de medir. ¿Por qué vale la nulidad y no el divorcio? ¿Es que las Koplóvich han podido alegar desconocimiento del sacramento para tramitar sus nulidades? Y tantos y tantos, Rocío Jurado, por ejemplo...

Le religión, las creencias religiosas son ámbito del propio individuo y su conciencia. No se puede imponer dogmas religiosos a la sociedad civil, porque ese será el primer paso para igualarnos con los musulmanes, que se rigen civilmente por su religión. Es intolerable cualquier clase de fundamentalismo, sobre todo porque hay muchos millones de españoles que no lo quieren y porque es una vuelta a la Edad Media, cuando las leyes las marcaba la Iglesia y los señores feudales. Afortunadamente tenemos una Constitución que enmarca a toda la ciudadanía, sean de la confesión que sean o sean ateos, gonover.

Lo que consiguen con estas mordazas es que la gente huya de casarse por el templo, o que hagan lo que están haciendo, lo que les da la gana y pasen de todos esos carcas.

 
On 3 de enero de 2008, 15:23 , Maripuchi dijo...

Gonover. Te lo ha explicado ya Blanca, pero lo hago yo otra vez.

Si la nulidad es válida para la Iglesia, ¿por qué no lo es el divorcio? ¿no es lo mismo? ¿por qué una familia se desestructura si se divorcia y no si se anula?

¿Y si uno no cree en dios? ¿se desestructura también su vida por ello?

No lo entiendo...

 
On 3 de enero de 2008, 17:22 , Paco dijo...

Gonover, siento ser pesado, pero, entonces, ¿por qué si es tan barato y fácil conseguir la nulidad matrimonial, la Iglesia se opone a los divorcios? Es que yo soy de ciencias puras, y me pierdo un poco en estos asuntos legales.

Un saludo

 
On 3 de enero de 2008, 17:22 , Gonover dijo...

No, no es lo mismo. De todos modos, se me ha ido la pelota completamente. Igual que en la legislación civil tampoco es lo mismo el divorcio y la nulidad.

Esta respuesta era para otro blog, no tiene nada eu ver con el tema. Sorry.

 
On 3 de enero de 2008, 21:15 , Gonover dijo...

Paco, no entiendo tu pregunta. ¿Sabes cuál es la diferencia entre el divorcio y la nulidad del matrimonio?

La respuesta está en el Código Civil, no en el Código de Derecho Canónico.

Insisto en esto porque son dos figuras jurídicas diferentes. En una se rompe el vínculo y en otra el vínculo no existió.

 
On 4 de enero de 2008, 6:04 , Jorge dijo...

Es algo totalmente distinto.

El divorcio busca dejar sin efecto un matrimonio perfectamente válido. Mientras que en el matrimonio nulo simplemente el acto jurídico nunca surtió efectos, por lo que se busca simplemente su declaración de nulidad.

El Derecho Canónico establece que dentro de la Iglesia para la validez del acto matrimonial deben cumplirse determinados requisitos, que en caso de no cumplirse simplemente el matrimonio será nulo, es decir no surtirá efectos.

Ahora ustedes me diran que es lo mismo que el divorcio, bueno solo si eres abogado podrás entender la diferencia y si eres católico practicante podrás entender la diferencia con mayor claridad.
Saludos,

 
On 4 de enero de 2008, 7:43 , Blanca dijo...

Y si no eres ni lo uno ni lo otro y contemplas el gran cinismo de la Iglesia al respecto de las "nulidades", te quedas estupefacto (como mínimo).

 
On 4 de enero de 2008, 7:58 , Maripuchi dijo...

Jorge. No hace falta ser abogado ni católico practicante para ver la diferencia conceptual entre divorcio y nulidad.
Pero la consecuencia es exactamente la misma: una pobre familia desestructurada.

 
On 4 de enero de 2008, 16:08 , Gonover dijo...

Blanca, ¿por qué consideras que la Iglesia actúa con cinismo en las nulidades?

Maripuchi, estarás conmigo en que no es lo mejor que un matrimonio se rompa o se decrete nulo.

 
On 4 de enero de 2008, 18:46 , txantxangorri dijo...

gonover, no pretendo suplantar a Blanca que es a quien envías la pregunta pero la respuesta es obvia y evidente: reconocen la existencia de supuestos que llevan a la nulidad de un sacramento como son el desconocimiento de algunos dogmas de la fe cristiana y rechazan la legalidad de lo democrácticamente establecido que, para más inri, no se entromente para nada en el matrimonio cristiano.

Vivir y dejar vivir, deberían.

Al hilo de estos temas he prodigado unos últimos post en mi blog, que apunto para no enrollarme en exceso (elcantodelamoneda.blogspot.com).

Muy argumentado tu blog, con permiso, lo paso a "favoritos".

 
On 4 de enero de 2008, 20:22 , Los pasos que no doy dijo...

Y no te olvides, blanca, de nuestro Gallardón, cristianísimamente casado, y sus "relaciones personales" con Montserrat Corulla.

Es más me voy a permitir la blasfemia de recordar como Rouco, sí, sí, el mismo Rouco, casaba a nuestro futuro rey con una divorciada¡, nada menos que una divorciada¡

Asquea tanta hipocresía¡...

 
On 4 de enero de 2008, 20:25 , Los pasos que no doy dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
 
On 4 de enero de 2008, 21:01 , Los pasos que no doy dijo...

Ah¡ y una pregunta para gonover:

Si el matrimonio de Isabel Preysler con Julio Iglesias (anulado por La Rota), nunca existió... esos cuatro hijos que tuvieron en común, qué son para la iglesia? naturales? nonatos? qué? la iglesia no sólo desestructura familias sino que lo que dice es que nunca existieron? esos niños no tienen familia?

Pobre Chaveli¡

 
On 5 de enero de 2008, 11:03 , Gonover dijo...

Lo primero que debéis saber: La nulidad, no ya de un matrimonio, sino de un contrato, por ejemplo, es una figura juridica recogida en nuestro ordenamiento civil. Por supuesto, por muy nulo que sea un contrato, o un matrimonio (no hablo, de momento, del ámbito canónico), hay unos efectos que se producen y se reconocen, y que la Ley protege.

Y esto es común en el ordenamiento civil y en el canónico.

En un proceso de nulidad matrimonial, no es la validez del matrimonio lo que hay que probar, sino su nulidad, que, como en cualquier figura jurídica, se produce siempre por hechos anteriores a su "contratación". Para la Iglesia existe una presunción de validez del matrimonio mientras no se demuestre lo contrario.

Jurídicamente, y en el ámbito del derecho canónico, el matrimonio descansa sobre tres ejes. El primero es la capacidad de las partes, es decir, la ausencia de impedimentos matrimoniales: por ejemplo, edad suficiente, estar ya casado con otra persona, o tener una relación de parentesco próxima. El segundo es su libre consentimiento, que presupone la capacidad consensual, es decir, la madurez mental de los futuros cónyuges, su aptitud para asumir las cargas del matrimonio y el necesario uso de razón. Además, este consentimiento no ha de estar viciado por violencia o miedo grave, error (sobre todo cuando es causado mediante engaño), etc., ni ser simulado o condicionado. El tercer eje es la forma de celebración del matrimonio, que ha de ser canónica cuando uno de los contrayentes es católico y no se ha apartado de la Iglesia por acto formal (por ejemplo, convirtiéndose a otra religión); la forma canónica implica la celebración del matrimonio ante una persona designada por el derecho canónico, normalmente el párroco u Ordinario del lugar, y ante al menos dos testigos. Cuando en el matrimonio uno de estos tres ejes falla, no llega a surgir válidamente el vínculo en la vida jurídica. Existe entonces sólo una apariencia de matrimonio válido, que puede destruirse en un proceso judicial mediante pruebas fiables que lleven al tribunal eclesiástico a una certeza moral de su invalidez, expresada en la correspondiente sentencia de nulidad.

Para el Código Civil español, el matrimonio es nulo, cualquiera que sea la forma de su celebración en los siguientes casos:

El matrimonio celebrado sin consentimiento matrimonial.

El matrimonio celebrado entre las personas a que se refieren los artículos 46 y 47, salvo los casos de dispensa conforme al artículo 48

El que se contraiga sin la intervención del Juez, Alcalde o funcionario ante quien deba celebrarse, o sin la de los testigos.

El celebrado por error en la identidad de la persona del otro contrayente o en aquellas cualidades personales que, por su entidad, hubieren sido determinantes de la prestación del consentimiento.

El contraído por coacción o miedo grave.


Si os fijáis, son prácticamente iguales las figuras jurídicas de nulidad de matrimonio jurídico o civil. No sé por qué os escandalizáis si on exactamente iguales. Hablais sin saber, porque decís que la Iglesia con la nulidad no respeta el ordenamiento civil, cuando el ordenamiento civil recoge la misma figura jurídica. Es obvio, ambos ordenamientos beben del derecho romano.

Con respecto al matrimonio de Felipe y Letizia, igual que en el ordenamiento civil, en el canónico no exite impedimento alguno para que pudiesen contraer matrimonio. Para el civil al no existir vínculo previo por haber un divorcio, para el canónico por no existir vínculo al no haber matrimonio canónico previo. Y como este caso, hay montones que no salen en prensa.

La regulación del matrimonio por parte del Derecho Canónico es la más completa y compleja de entro todos los ordenamientos, y en base al mismo nacen muchos ordenamientos civiles. Es complejo, pero se regula la separación, por ejemplo, con sus requisitos y efectos.

Y con respecto a lo que pasa si un matrimonio es nulo, y ha habido hijos, también queda regulado. Por supuesto que hay efectos, no es que ahora "todo se olvide", no, es mucho más complejo. Lo mismo que en nuestro respetadísimo Codigo Civil.

Lo que pasa es que se habla sin conocimiento y se tiende a tralsadar "lo que oigo por ahí". A mí no se me acurriría ir al log de Adivagar y tirarle por tierra argumentos científicos, porque soy abogado, no científico, y estaría hablando sin saber absolutamente nada.

 
On 5 de enero de 2008, 14:56 , Los pasos que no doy dijo...

Perfecto, gonover, hablamos sin saber, claro, claro...

A esto que dices:

"Si os fijáis, son prácticamente iguales las figuras jurídicas de nulidad de matrimonio jurídico o civil. No sé por qué os escandalizáis si on exactamente iguales. Hablais sin saber, porque decís que la Iglesia con la nulidad no respeta el ordenamiento civil, cuando el ordenamiento civil recoge la misma figura jurídica. Es obvio, ambos ordenamientos beben del derecho romano".

... mi pregunta es:

¿quieres decir con ello que el mogollón de matrimonios nulos, algunos con hijos, de famosetes con dinero, es que no se enteraban de que se estaban casando?

Por favor¡ no infravalores mi inteligencia, gonover¡ tú sabes, como yo, que tanto en lo civil compo en lo canónico, el poderoso caballero es don dinero. Lo que es intolerable de lo canónico es que, encima, vayan dando lecciones de moral, estén contra el divorcio o insulten el amor entre personas (sea cuál sea su sexo) pretendiendo negarles derechos.

Un saludo,

 
On 5 de enero de 2008, 15:46 , Jorge dijo...

Bueno... en realidad es muy sencillo todo esto, dejen a los católicos opinar que no les hacen daño opinando y proclamando que el matrimonio religioso será para toda la vida. (Para que nadie me salga con que salvo la nulidad, recuerden que un matrimonio nulo nunca existió).
Por último la Iglesia también prefiere que las personas que decidan casarse lo hagan convencidas que lo hacen por su felicidad y comprendiendo sus implicancias. Lamentablemente en la concepción de izquierda todo compromiso personal puede ser cambiado y por lo tanto ningún compromiso es por toda la vida sino hasta cuando yo quiera, ahì tenemos a uno de los primeros "matrimonios" homosexuales se divorció al año y uno exigía una gran indemnización porque había cuidado la casa y al gato mientras el otro trabajaba ¿¿??... evidentemente la concepción del matrimonio no cambiará para la Iglesia, me dirán que se quedaran con menos gente... bueno hace buen tiempo proclaman que eso ocurrirá pero el día de la Sagrada Familia (día de la manifestación) fueron muchisimos...tantos que lo dicho en la manifestación ha generado heridas en el gobierno y en su partido...Saludos,

 
On 5 de enero de 2008, 20:34 , Los pasos que no doy dijo...

Si dejarla opinar la dejamos, lo que no entendemos es que intente meterse en terreno que no es suyo: el ámbito civil.

Quien se quiera casar por la iglesia para toda la vida y todo eso, perfecto, nadie dice que no lo haga, así que, lo mínimo, es exigirle lo mismo a la iglesia: que por lo civil (LO CIVIL) se case también quien quiera y para el tiempo que considere oportuno. Nadie está pidiendo el divorcio en el matrimonio religioso, eso que quede bien claro, jorge.

Por lo demás, claro que ha generado heridas, muchos pensamos que este gobierno ha sido demasiado blando con la iglesia y con los ultras, muchos pensamos como Llamazares eso de "cría obispos", y mucho abogamos por la revisión del Concordato de 1979, porque es inaudito que además de todas las concesiones de las que disfrutan se permitan el lujo de insultar a todos los que no comulgamos con sus creencias, y que para más inri lo hagan en nombre de la libertad de expresión. ¿Qué libertad de expresión?, ¿lo que piden es respeto para no respetar a los demás?

Es intolerable...

Un saludo,

 
On 5 de enero de 2008, 23:39 , Gonover dijo...

¿Tú te sientes insultada? Por favor, explica cómo y por qué.

Lo de poderoso caballero es don dinero, ya he explicado antes lo que cuesta un proceso de nulidad canónica, al alcance de cualquier bolsillo, así que no sé a qué te refieres. Creo que so muy mal profesor y tal vez por eso no me hayas entendido.

 
On 6 de enero de 2008, 12:06 , Blanca dijo...

Nadie está en contra de las opiniones de la Iglesia. Estáis equivocando el concepto.

En lo que estamos en profundo desacuerdo es en que quieran imponer su moral al resto de la sociedad civil. El que se quiera casar por la Iglesia, que se case. Si quiere vivir toda la vida junto a su pareja que lo haga, siendo felices o no. Es su elección. Si se quieren anular, que se anulen, es su decisión y mi opinión puede gustar o no, pero allá ellos, los católicos que se quieren anular o la Iglesia que les anula...

Lo que no quiero es que impongan esa moral cristiana, nacida de un concilio bastantes siglos despues de la muerte de Jesucristo, por cierto, a los que no somos religiosos.

La sociedad cicil por su lado y la religiosa a su moral, que no tiene por qué ser divergente. Se legisla para todos, musulmanes, judíos, cienciólogos, ateos, cristianos y cualquier otra modalidad. La legislación no obliga... ¡NO OBLIGA! a divorciarse, abortar, casarse con alguien del mismo sexo... etc... solo habilita al que lo quiera hacer, porque es obligación del legislador ocuparse del amplio espectro de la sociedad.

Y luego, cada uno con su moral obrará o dejará de hacerlo. Es llamativo que tantos católicos se divorcien, se anulen... si no lo permite su religión, sencillamente no deberían hacerlo. Así como no deberían ponerle los cuernos a sus mujeres y/o maridos, porque infringen el 6º, el 7º y no sé cuantos más mandamientos. Y ahí radica el cinismo, en meterse con un gobierno que legisla para todos, mientras ellos se oponen pero "disfrutan" de esa legislación a conveniencia.

 
On 6 de enero de 2008, 15:21 , Los pasos que no doy dijo...

Me siento insultada, gonover, cuando me dicen que mis hijos y yo no somos familia porque como soy divorciada...; me siento insultada cuando oígo como todo un señor obispo dice que los niños le provocan (en primera persona que lo dijo, además) y ninguno de sus colegas lo desautoriza... será porque tengo hijos que tanto me ha dolido esa frase; me siento insultada cuando dicen que se está legislando en contra de los derechos humanos, cuando es precisamente todo lo contrario: ley de igualdad, ley de dependencia, ley de violencia de género, ley de matrimonio homosexual, etc, etc; cuando es precisamente la Iglesia la que niega esos derechos, iguales para todos, y los ha negado siempre (la mejor prueba es su connivencia con la dictadura franquista y/o pinochetista, por no nombrar otras). Me siento insultada cuando esos ayatollas hablan de su concepto de mujer y madre; me ofenden con sus hipocresias, con su doble moral, con su inmenso poder y con la nula aplicación de su voto de pobreza.

No tienen ninguna legitimidad moral y mucho menos credibilidad para inmiscuirse en la vida civil ciudadana, igual que no la tienen en Irán ni en ningún otro país donde la religión tenga poder político.

Por lo demas, comparto todo lo que ha dicho Blanca antes.

 
On 7 de enero de 2008, 12:07 , animalpolítico dijo...

Y hay algo que a mí me parece fundamental. La nulidad es una triquiñuela hipócrita para deshacer un matrimonio sin deshacerlo. El divorcio es un intento sincero de deshacer un matrimonio que, en la opinión insustituible de la pareja afectada, no funciona.

Si la nulidad goza de la bendición de la Iglesia, el rechazo del divorcio es hipócrita. Y no caben más matices.

 
On 7 de enero de 2008, 12:23 , Gonover dijo...

Animal, siento decirte que te equivocas, la nulidad de un contrato, de un matrimonio o lo que sea, es una figura jurídica con sus características propias.

Es completamente diferente al divorcio.

Yo, como jurista, lo veo clarísimo, no se trata de una visión por parte de un católico.

Mi mujer, católica, tampoco entiende muy bien la diferencia, igual es eso, que entender la raiz de una nulidad es más difícil de entender de lo que yo creía.

Creo que es deformación profesional.

Todo este post lo estoy escribiendo desde mi posición de jurista, no desde la posición de creyente.

De todos modos, en gran parte estoy de acuerdo con Blanca, y lo veo igual; pero en realidad, la Iglesia habla para quien quiera oirle, y para nadie más. Hablar libremente no supone imponer nada.

 
On 7 de enero de 2008, 18:51 , animalpolítico dijo...

Gonover, no estoy cuestionando nada jurídico. Eso es lo que no quieres entender. Lo jurídico, digámoslo así, no me importa. Me importan los hechos.

El fondo de la cuestión es:

1) Nulidad: hay un matrimonio que se anula con razonamientos jurídicos.

2) Divorcio: hay un matrimonio que se deshace dentro de un marco legal.

A todos los efectos partes en ambos casos de un matrimonio y llegas en ambos casos a un no-matrimonio. Pero 1 le parece bien a la Iglesia y 2 no.

Esto es lo que varios denunciamos como hipocresía.

No me sirven todas las toneladas de argumentos jurídicos. Dime si el punto de partida no es un matrimonio en ambos casos y el final un no-matrimonio en ambos casos.

 
On 7 de enero de 2008, 19:15 , Blanca dijo...

En ningún momento he querido entrar en cuestiones jurídicas, porque cualquiera sabe más que yo, que solo se las leyes que sanciona el Parlamento y no todas, claro.

Yo he querido entrar en el cinismo y la hipocresía de las posturas de la Iglesia al respecto del mismo tema: que dos personas que se han casado quieren dejar de estar casadas. Si se divorcian, mediante una ley civil que acoge a toda la ciudadanía de un país, la Iglesia lo ve mal. Si se anulan, mediante una milonga o subterfugio, amparado por la hipocresía de la Iglesia, todo está bien disuelto.

Que no, que todo es lo mismo. Y un gobierno legisla para católicos y agnósticos, judíos y ateos... ergo debe haber una ley CIVIL para amparar la disolución de un convenio, contrato o como se quiera llamar, y dos personas que no se aman dejen de vivir juntas.

Y no hay tío páseme el río. Lo demás son juegos florales, marear la perdiz o un cinismo o hipocresía o falta de ética insoportable para cualquiera que tenga dos dedos de frente.

Y como ésto, todo lo demás.

 
On 7 de enero de 2008, 20:58 , Gonover dijo...

Animal, no exactamente. Tu pregunta sólo la puedo responder desde el derecho. Justo ahora estaba hablando de esta discusión con mi cuñada, abogada también, no católica y votante de izquierdas.

Me ha dado la razón, pensando lo que piense de la Iglesia.

Por cierto: no todos los procesos de nulidad acaban con sentencia estimatoria de la demanda.

Igual que en la justicia civil, si uno se inventa los motivos y consigue engañar al tribunal, puede ganar el juicio. Eso es impepinable, pero allá cada uno con su conciencia.

No son monsergas Blanca, son fundamentos jurídicos de un Derecho aceptado por todos los ordenamientos de las democracias europeas.

 
On 8 de enero de 2008, 7:02 , Maripuchi dijo...

gonover.
¿Para quién no es lo ideal que se anule un matrimonio? ¿A quién le importa o le debería de importar? ¿Crees que quien se divorcia/anula lo hace alegremente?
Una separación matrimonial (de la suerte que sea) es un fracaso personal y se sufre mucho.

Pero si dos personas no se soportan ni pueden seguir viviendo juntas, ¿no es lo mejor para ellas intentar ser felices cada uno por su lado?

Es que para mí el razonamiento es tan de cajón, que no puedo entender cómo hay quien no lo quiere seguir.

 
On 8 de enero de 2008, 16:02 , Antonio Parra dijo...

Joder la que hay aquí liada con la nulidad y el divorcio.
Con la Iglesia hemos topado.
Gover y demás leguleyos: Que cada uno haga lo que le salga de los mismisimos cojones con su vida, ya está bien que la Iglesia intente imponer modelos de familia y satanizar la libertad de la persona. Que se dediquen a confesar y a confesarse por sus continuos y múltiples pecados y que nos dejen en paz a las personas.
Blanca, perdona que no haya respondido antes a tu llamamiento, pero he estado tan liado que no se si le estoy dando a las teclas o haciendo un guiso de obispos opulentos y rechonchos con indignas masas encefálicas de rumiante prehistórico.
No hay más familia desestructurada que la curia romana, con hijos por doquier y beatas bajo la sotana un día si otro tambien. Así que cada uno a los suyo.
Un besito y salud para el nuevo año

 
On 9 de enero de 2008, 0:40 , Los pasos que no doy dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.