Author: Blanca
•11:36
Esta noche ha muerto Inmaculada Echevarría. Ha muerto porque quería morir. Ha muerto porque es la decisión más importante y privada que tenemos los seres humanos. No decidimos nuestro nacimiento, pero la hora de dejar la vida es la decisión más importante que cualquier ser humano tiene y nadie se debería inmiscuir.
Estoy a favor de la eutanasia. Nadie tiene el derecho a dejar sufrir a una persona. Eso no dignifica. Admiro a los médicos que dan tratamiento paliativo y ayudan a bien morir a muchos pacientes que no tienen solución médica. Agradezco a los médicos que ayudaron a mi madre a traspasar el umbral de la vida cuando vieron que iba a morir entre terrible sufrimiento. Eso es la eutanasia. El mejor regalo que un ser humano le puede hacer a otro es esa ayuda.
Cuando una persona en las condiciones en que estaba esta mujer, como Sampedro o como tantos miles que no tienen tanta publicidad, piden que les ayuden a acabar con ese suplicio, nadie tiene derecho a inmiscuirse en semejante decisión. ¡Nadie! Y lo que debe hacerse es lo que hicieron los médicos que la atendían, lo mismo que hicieron con mi madre, lo mismo que hacen calladamente en tantos hospitales. Y los que jalean lo contrario carecen del más mínimo sentido de la humanidad y la caridad. Lo único que les desearía es que padecieran ese sufrimiento en carne propia, a ver como reaccionaban.
¡Ley de la eutanasia ya!
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9 comentarios:

On 15 de marzo de 2007, 13:34 , Carlos Fernandez dijo...

Sigo todos tus comentarios y desde ya, seré también asiduo de tu blog.

Un saludo,
Carlos

 
On 15 de marzo de 2007, 14:49 , Maripuchi dijo...

Si, DEP Inmaculada Echevarría.
Afortunadamente, alguien la escuchó y la atendió en sus últimos deseos.

¡LEY DE EUTANASIA YA!

 
On 15 de marzo de 2007, 16:37 , Mr. Hyde dijo...

El problema es no llamar a cada cosa por su nombre y denominarlo todo eutanasia. Mientras no seamos serios y luchemos contra el fraude de etiquetas los que luchamos por el derecho a una muerte digna no podremos hacer gran cosa. El caso de Inmaculada Echevarría era claro y conciso: ella tomó su decisión y se trataba de retirar un medio de prolongación de la vida (el respirador) que iba más allá de su propia naturaleza. Eso recibe el nombre de "limitación del esfuerzo terapeútico". Antes de legislar debemos conocer sobre qué legislamos.

 
On 16 de marzo de 2007, 1:04 , AF dijo...

Muy de acuerdo.

Un saludo.

 
On 16 de marzo de 2007, 7:30 , Blanca dijo...

El auténtico problema es que haya personas que carezcan de la más mínima "caridad cristiana". Cuando se presenta un caso como el de Inmaculada y el de miles de enfermos con su ruego (no lo quiero llamar exigencia, aunque debería) y la iglesia y sus voceros se opongan a tomar medidas, nos acercamos un pasito más a la deshumanización del género humano.
Y curiosamente, los que deberían considerarse adalides de esa caridad de la que hablaba, una vez más lideran el tinglado de la antigua farsa. No interesa el dolor de pacientes y familiares, no les importa nada el sufrimiento ajeno... se rigen por sus códigos escritos desde los despachos, despreciando una vez más la realidad de la vida, que es tan simple como nacer, vivir y morir cuando llega la hora. Y esa hora no la debe decidir nadie y menos cuando las circunstancias que te han tocado en el reparto son tan durísimas como las de esta mujer.
Ah... y al presidente del comité ético o deontológico o como se llame, que ayer tuvo la desvergüenza de decir que los médicos tambien sufren al ayudar a bien morir a sus pacientes, o sea, "venga Inmaculada, aguanta no vayas a hacer sufrir a tus médicos", le diría que para manifestar lo que manifestó más le valdría convocar una reunión a sus afiliados y hablar del tema porque hay muchísimos médicos que opinan de manera muy diferente. Afortunadamente para los que sufren, todavía quedan médicos que se ponen en tu piel y hacen bien su papel hasta el final.
Y me importa poco como se llame, si es eutanasia pasiva o limitación del esfuerzo terapéutico. Nadie tiene derecho a negar el descanso a quien está sufriendo tanto. La iglesia, una vez más, olvida la caridad.

 
On 16 de marzo de 2007, 11:33 , Blanca dijo...

¿Es respetar la vida humana dejar sufrir como a un perro a una persona?
Cada vez que escucho a algún cura hablando de respeto... me pongo a temblar porque seguro que alguien va a pasarlo mal.
¿Es mejor dejar como un vegetal a un ser humano, amarrado a una cama? ¿A quién beneficia ese sufrimiento?
¡Qué fácil es dar homilías! Uno se sienta en el despachito, escribe en un folio y luego arenga... y mientras, el cuerpo amarrado a la cama, con una inteligencia que le permite pensar en lo que es su vida y en el descanso que le representaría poder dejar de pensar...
¿Seguro que el dios al que dicen representar querría ese destino para el que decide acabar con una vida tan insufrible?
No me puedo siquiera imaginar ese tipo de dioses.

 
On 16 de marzo de 2007, 21:41 , rosamari dijo...

Respeto la decisión libre de cada persona sobre su vida. También creo comprender lo que siente la familia ante esta decisión, pero fuera de este supuesto, lo demás es demagogia. El que sea profundamente católico, tampoco tiene problema, sabe lo que debe hacer. Dejemos de inmiscuirnos en el derecho a la vida o a la muerte de cada uno.

 
On 17 de marzo de 2007, 6:16 , Blanca dijo...

¿Sabes cual es el tema?
La iglesia, cuando se trata de hablar de la vida de los muchos Inmaculadas que han existido y existirán claman "sobre el derecho a la vida", el no permitir que nadie se muera... la vida es un bien inalienable y bla, bla, bla.
Cuando se trata de impedir que un terrorista muera en la cárcel... ¡ay amigo!, entonces el derecho a la vida, el no permitir que nadie muera, lo inalienable del asunto.... pues simplemente se olvida.
Es como las víctimas del terrorismo... la iglesia apoya todos a una a unas víctimas y a los otros, víctimas de tercera división... vaya por dios, que mala suerte... no dicen ni palabra.
Es esta hipocresía, esa perversión de sus funciones lo que me enerva y me hace ser tan belicosa contra esa "entidad" que se parece más a un banco, corporación, sociedad anónima, conjunto de personas con intereses espurios...pero que nada tienen que ver con su auténtica función.
Y me enerva más el que lo voceen en sus medios de comunicación, sin el más mínimo rubor: Inmaculada tiene que vivir por cojones y DeJuana... que se muera bien muerto en la cárcel.
¿Pero de qué estamos hablando?

 
On 17 de marzo de 2007, 9:17 , rosamari dijo...

Hablamos de que son políticos, manipulando a sus fieles por el camino más inmoral, el de la fé, las conciencias. Se permiten el lujo de decidir quíen está bién que muera y quíen no. ¿Han salido a la calle diciendo no a la guerra, recordándole a nuestro "entrañable mi amigo Ansar", cuantos seres humanos moririan?. Verdad que no le han dicho que no se podía mentir para poder matar con fines exclusivamente materialistas?. A eso le llaman ellos el bien común. ¿Cuales somos los comunes?, los que siempre mueren y pierden.